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Entrevista Javier Martínez, autor de La muerte no huele a nada
El periodista jienense Javier Martínez acaba de publicar su ópera prima,  La muerte no huele a nada, un drama sobre amor y muerte, protagonizado por un joven que un día se entera de que su exnovio ha fallecido por culpa del sida. En ese duro momento comienza un angustioso viaje para resolver las incógnitas que ahora se le plantean mientras,  recuerda cada instante del año que pasó junto a él. Así, configura un relato en dos tiempos diferentes con una potente fuerza visual y dramática.
Por  Javier A. Fernández
Hola Javier, ¿Qué tal? Cuéntanos, ¿Cuál ha sido tu trayectoria hasta el momento.
Estudié en la universidad de Málaga y durante la carrera hice unas prácticas en medios locales, prensa y televisión. Cuando acabé estuve durante un año y medio en el Diario Jaén. He estado mucho tiempo en la sección de Deportes. Y después me vine a Madrid, hice un máster en Comunicación Empresarial y desde entonces he pasado por varias consultoras de comunicación y relaciones públicas. Escribo mucho en blogs: en Ambiente G, de temática gay, en Mensencia, que es sobre tendencias de hombre y en varios blogs personales.
¿Cómo surgió la idea de escribir este primer libro?
Es una idea que siempre he tenido en mente, como el ser periodista. Me gusta escribir, siempre me han animado a ello. Escribir una novela siempre ha sido como un sueño, una meta. Me puse en serio como hace unos tres años que realicé un curso de escritura creativa en Fuentetaja, una escuela de Madrid. El taller me sirvió para tener disciplina, tomármelo en serio y buscar a diario un rato fijo para escribir.
¿La escribiste pensando que llegaría a publicarse?
Uno no puede escribir pensando en que le van a publicar porque realmente es muy complicado. Lo hacía más por la propia satisfacción de escribir, pero sí que tenía la esperanza de que acabase publicándose, que llegara a leerlo la mayor cantidad de gente posible.
Las primeras novelas siempre suelen tener mucho de autobiográfico.
La novela no es autobiográfica, pero sí que hay aspectos que he vivido yo o he visto en mi entorno en los que me he basado para desarrollar la trama. Pero se trata de ficción, aunque contiene pinceladas de cosas que han pasado.
Siempre es mejor escribir de cosas que uno sabe o conoce de cerca.
Claro. A mi escribir una novela policíaca me resultaría muy complicado porque no sé manejar su lenguaje, etc. A lo mejor quedaría muy forzado. Siempre es más fácil escribir de cosas más cercanas a uno. Por lo menos para empezar.
¿Crees  que la realidad supera a la ficción?
Sí, totalmente. A veces la realidad es tan surrealista que es realmente complicado plasmarlo en un relato y que parezca  creíble. En la realidad siempre pasan cosas más fuertes de lo que uno puede imaginar y escribir. A veces hay que atar bien ciertas cosas al papel, para que no suenen a disparate.
Desde hace algo más de una década hay un boom de literatura de temática gay amparada por editoriales y librerías y forman un círculo bastante dinámico y relacionado entre sí. ¿Estás al tanto de todo ello?
Sí, conozco lo que se publica. Se publica mucho, además, no todo de la misma calidad. Pero no todo lo que tiene personajes gays es literatura gay. Mi novela no la considero como una novela  de temática gay, porque aunque los personajes son homosexuales, no viven en una realidad gay. Con heterosexuales sería una historia igual…
Pero la novela trata temas como el sida o los chats, que están muy ligados al mundo gay, aunque, por supuesto, no sean exclusivos.
Sí, por supuesto, pero no estoy vendiendo una realidad gay, el ambiente. La novela trata de amor y muerte, que son temas universales.
¿Qué es lo más excitante de escribir un libro?
Creo que realmente publicarlo. Es un proceso duro. Implica estar muchas horas delante de un ordenador en vez de estar de cañas por ahí. Muchas horas de concentración, dándole vueltas a personajes, tramas, tonos, etc. Pero sí que es cierto que surgen momentos de tirar la toalla.
¿Y qué es lo más emocionante de publicar?
Recibir la respuesta de la gente. Ver que gusta, por suerte está gustando.
¿Cómo ha sido la respuesta de la gente que no te conoce y te juzga únicamente por tu libro?
Lo bueno es que los que me conocían y los que no me conocen, coinciden en los mismos aspectos, y alaban o critican más o menos las mismas cosas.
El personaje de Jonás es muy misterioso.
Bueno, Jonás plantea incógnitas que tampoco tienen por qué resolverse en la vida real, en las relaciones reales. Todo está contado desde el punto de vista del protagonista, por eso sólo conocemos lo que él conoce. El personaje de Jonás es como un niño, con sus bromas, su inocencia, incluso inmaduro. Todos tenemos un Jonás dentro.
La novela trata un tema complejo como es el sida. El protagonista se entera de que su exnovio ha fallecido y que le habían transmitido el VIH, y entra en un estado de incertidumbre y angustia que lo paraliza.
Sí, aunque no pretendía que ese fuera el tema principal de la novela… porque también está atormentado por otras cuestiones de índole sentimental. Pero sí que fuera uno de los elementos de angustia.
En la novela hay referencias a la música, al cine pero también a la ropa… hay prendas que definen a los personajes.
La ropa forma parte de nuestra vida cotidiana y vinculamos prendas a personas que han vivido momentos con nosotros. Al igual que muchos otros objetos. La ropa es una forma de darle vida a los personajes de caracterizarlos.
¿Repetirás la experiencia de escribir y publicar?
De momento no tengo un tema al que esté dándole vueltas. Ahora comenzaré un curso intensivo de escritura de teatro. Pero tengo claro que me gustaría dedicarme a ello y seguir formándome. Publicar no te da el conocimiento definitivo. Hay que arrancar horas del día para dedicarse más en serio a esto.
¿Cómo conociste García Madrid?
Pues a través de las redes sociales. Luego resulta que Manuel García es paisano mio, también es de Jaén. Y comenzamos una relación cordial, teníamos amigos en común. Después surgió la colaboración para prestarme el vestuario para realizar las fotografías promocionales. Y yo encantado. Las fotos las tomó Ismael Álvarez, quien también ha realizado la ilustración de la cubierta. Fue divertido.
¿Cree que se me ha olvidado hacerle alguna pregunta más? En tal caso puede hacerla y responderla.
La verdad es que no. Ha estado muy bien. Muchas gracias.
Javier Martínez Firmará ejemplares,  será el 10 de junio en Tres Rosas Amarillas, caseta 121, de 19:00 a 21:00 horas

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